Cuando me llamo la madre de mi amigo para que me acercara a su casa pensaba que querría ayuda para alguna cosa en concreto, pues mi amigo se había ido de vacaciones y ella se encontraba sola en casa. Cuando llegue me dijo que me había llamado por que me había encontrado bastante atractivo y quería saber si estaría dispuesto a follar con ella, pues su marido había fallecido ya hacía tiempo y tenía el coño bastante húmedo, caliente y dispuesto a probar mi polla, algo que no dude en utilizar para penetrar y ver como la zorra gemía, aunque tenía miedo a que se lo contara a su hijo y este dejara de hablarme, aunque follarme un coño así solo pasa una vez en la vida.